**Alianza de Pueblos Marcha en Oaxaca en Solidaridad con el Magisterio**
**OAXACA, OAXACA – 3 de junio de 2026** – La “Alianza de Pueblos por la Justicia Social” se unió este miércoles a las protestas del magisterio oaxaqueño, sumándose al plantón que la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene en el centro de la ciudad. La decisión de la Alianza de Pueblos se da ante el presunto incumplimiento del Gobierno del Estado en la instalación de mesas de trabajo y la atención a diversas demandas sociales y de justicia planteadas por la organización desde hace meses.
Toma de Calles y Marcha hacia el Zócalo
Como parte de esta nueva fase de movilizaciones, integrantes de la Alianza de Pueblos realizaron un bloqueo temporal en la Calzada Niños Héroes de Chapultepec, a la altura de la calle Nezahualcóyotl. Esta acción provocó afectaciones parciales a la circulación vehicular en una de las principales vías de acceso hacia el Cerro del Fortín, punto neurálgico de diversas manifestaciones en la capital oaxaqueña. Tras el bloqueo, los manifestantes iniciaron una marcha con dirección al Zócalo de la ciudad para integrarse al campamento magisterial. Allí, anunciaron su permanencia como parte de una jornada de lucha conjunta, evidenciando una creciente cohesión entre diferentes sectores sociales en Oaxaca.
Acusaciones de Falta de Diálogo
Ernesto López, representante de la Alianza de Pueblos, señaló que la determinación de sumarse al movimiento magisterial responde a la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades estatales. Según López, a pesar de los diversos planteamientos realizados por la organización, hasta el momento no se ha concretado una mesa de trabajo que permita avanzar en la solución de sus demandas. Entre los reclamos principales de la Alianza de Pueblos se encuentran temas relacionados con justicia social, atención a conflictos comunitarios y el cumplimiento de compromisos previamente adquiridos por el gobierno estatal.
Solidaridad con el Magisterio Nacional
Durante su pronunciamiento, la Alianza de Pueblos también expresó su solidaridad con la Sección 22 y la CNTE a nivel nacional. La organización condenó lo que considera actos de represión contra los docentes durante recientes movilizaciones en la Ciudad de México, calificando la actuación de las autoridades federales como reprobable. Esta postura subraya la percepción de un clima de tensión y descontento generalizado que trasciende las demandas particulares de cada organización.
Contexto Histórico de Movilizaciones en Oaxaca
Las movilizaciones sociales en Oaxaca tienen una larga historia, marcada por la activismo de organizaciones como la Sección 22 de la CNTE. Este magisterio ha sido un actor central en la protesta social en la entidad, con antecedentes significativos como el movimiento popular de 2006, que inició con la lucha de los maestros y derivó en un amplio movimiento social conocido como la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). En aquella ocasión, el desalojo violento de maestros que mantenían un plantón en el centro de la ciudad de Oaxaca desencadenó una profunda crisis social y política.
Más recientemente, en mayo de 2024, la Sección 22 inició un paro indefinido y un plantón en el centro de Oaxaca, exigiendo mejoras salariales y la abrogación de la reforma educativa. Estas protestas, que llegaron a afectar diversas actividades en la capital y el estado, como el bloqueo del aeropuerto y casetas, buscan presionar al gobierno ante la coyuntura electoral. Aunque el magisterio logró un aumento salarial del 13% y otros acuerdos en 2024, la lucha por demandas de mayor calado continúa. La Alianza de Pueblos, al sumarse a estas protestas, amplifica la presión sobre el gobierno estatal y federal, reflejando una estrategia de articulación de diversos frentes de lucha en busca de soluciones a sus respectivas demandas.
Impacto para los Oaxaqueños
La convergencia de la Alianza de Pueblos y el magisterio en las calles de Oaxaca genera un panorama de movilización social intensificado. Para los ciudadanos oaxaqueños, estas protestas implican afectaciones en la movilidad urbana y en el acceso a servicios, como se ha visto en bloqueos previos. Sin embargo, también reflejan la persistencia de demandas sociales y la búsqueda de diálogo y soluciones por parte de diversos sectores de la población. La unión de estas fuerzas sociales pone de manifiesto la complejidad de la agenda social en Oaxaca y la necesidad de atender las diversas peticiones para lograr una estabilidad y desarrollo integral en la entidad. La prolongación de estas manifestaciones podría tener repercusiones en la dinámica política y social de Oaxaca, a la espera de las respuestas gubernamentales y la evolución de las mesas de negociación.


